Mantener vivo el legado de la musa

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El aviador y escritor de El Principito, Antoine de Saint-Exupéry junto a su esposa e inspiración Consuelo Suncín, departen con un grupo de amigos en el prestigioso restaurante parisino Brasseire Lipp. Fotografía cortesía de la familia.

En El Salvador la obra de El Principito se está difundiendo de forma ambiciosa. Sin embargo, la figura de Consuelo Suncín sigue sin despegar o se mantiene a la sombra de su esposo.

Nelson Rentería / San Salvador

Una triste canción ha comenzado a abrirse camino en la escena musical de Francia. Es una composición melancólica que habla de una mujer que llora, mientras recuerda a su marido que se perdió en el Atlántico Sur francés cuando surcaba el cielo en su pequeño aeroplano durante una misión.

La protagonista de la canción es una salvadoreña. Su nombre es Consuelo Suncín de Saint-Exupéry, esposa del piloto y escritor Antoine de Saint-Exupéry, creador, según los expertos, de uno de los libros más importantes de la literatura universal: El Principito (1943).

La melodía lleva por nombre: Consuelo, y es autoría de los franceses Alain Souchon y Laurent Voulzy. Es un homenaje para la musa que inspiró a uno de los personajes literarios más importantes de la historia, la rosa del principito.

─El tiempo que perdiste en tu rosa hace que tu rosa sea importante─, le dice el zorro al Principito.

Para Abigail Suncín, escritora y ahijada de Consuelo, la canción es una muestra que la imagen de la salvadoreña está atrayendo mayor interés en el público francés, luego de varios años de que fue marginada.

Abigail Suncín, autora de La Rosa que cautivó al Principito (Editoriales La Rosa, San Salvador, 2003), estuvo recientemente de gira por varias ciudades de Francia para dar a conocer el legado de la salvadoreña.

Invitada por la Sociedad Histórica de Ile, Abigaíl Suncín brindó varias conferencias en ciudades claves en la vida y obra de Antoine y Consuelo de Saint- Exúpery, entre ellas Saint Maurice de Rémens, Ambérieu, Oppède y Varennes Jarcy.

“Fui invitada para dar a conocer la vida y obra de Consuelo Saint, también como inspiración de Antoine. Eso es bien importante para El Salvador”, dijo Abigaíl Suncín a Diacrónico.

Algunos historiadores han señalado que la figura de Consuelo Suncín fue marginada y desprestigiada por la familia del escritor y piloto francés, a quien consideraban “una parrandera” y comparaban con Alma Malher.

Silvia Elena Regalado, poeta y directora de la Casa del Escritor Salarrué, sostiene que Suncín fue consciente de ese rechazo. “Ella misma se quejó de que la prensa la invisibilizó. La figura de (Antoine) Saint Exupery era demasiado fuerte en una sociedad donde ella era la extranjera”, dijo a Diacrónico.

En marzo de 2010, la escritora francesa Marie-Helene Carbonel publicó una biografía llamada Consuelo de Saint-Exupery, la novia vestida de negro, en la que pone al descubierto varios pasajes controvertidos en la vida la salvadoreña.

“Es bien importante porque ya los franceses  comienzan a tomarla en cuenta y eso es súper importante para nosotros”, expresó Abigail Suncín.

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La escritora salvadoreña Abigaíl Suncín brindó cinco conferencias en diferentes ciudades de Francia para hablar sobre el legado de Consuelo Suncín. Fotografía Diacrónico.

Salvadoreña en la sombra

Nacida en la ciudad de Armenia, el 16 de abril de 1906, Consuelo Suncín Sandoval Zeceña provenía de una acomodada familia, dueña de plantaciones de café.

En el libro La Rosa que cautivó al Principito, la autora señala que Consuelo destacó desde muy temprano en la Poesía y la Literatura, que tiempo después le valdría para codearse en los círculos intelectuales que frecuentó.

De un carácter independiente, su principal anhelo era recorrer el mundo. Debido a las fuertes costumbres conservadoras de las sociedades, su imagen ha sido ocultada.

Se casó muy joven con Ricardo Cárdenas, tras la muerte de su marido fue amante de José Vasconcelos Calderón, uno de los intelectuales más prominentes de México, quien la llamó “Scheherezada Tropical”, luego tuvo un romance con el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo y tiempo después fue esposa de Antoine de Saint-Exupéry.

Su obra es poco difundida en el país. Uno de los homenajes en el país fue otorgado por el Liceo Francés de El Salvador, que bautizó la institución con el nombre de Antoine y Consuelo de Saint -Exupéry.

Silvia Elena Regalado sostiene que Consuelo Suncín pintó con mucho colorido, inspirada quizá por su herencia tropical, y esculpió. “No es una obra de aficionada”, señala.

Es autora, además, de dos libros: Oppède y Memorias de una Rosa.

En El Salvador la obra de El Principito se está difundiendo de forma ambiciosa, con ediciones salvadoreñas del texto, un parque temático y esculturas en la infraestructura vial. Sin embargo, la figura de Consuelo Suncín sigue sin despegar o se mantiene a la sombra de su esposo.

“Seguimos en la misma lógica de invisibilidad. En general a todas las personalidades intelectuales. Y más, mujeres. Este es el mismo caso de Alice Lardé de Venturino. Poeta y científica. Contemporánea de Consuelo. Con esto nos negamos nuestra propia riqueza. Nos negamos a nosotros mismos”, expresó Silvia Elena Regalado.

Consuelo Suncín falleció en villa de Grasse, el 28 de mayo de 1979. Está enterrada en el mítico cementerio parisino Père Lachaise, el mismo donde se encuentran figuras importantes de la cultura, como Oscar Wilde, Chopin, Jim Morrison y Edith Piaf. 

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Fotografía Diacrónico.

Escritora y Musa

A mi marido Antoine de Saint-Exupéry, reportado como desaparecido durante una misión aérea sobre Francia, el 31 de julio de 1944.

Así reza la dedicatoria de Consuelo en su libro Memorias de Oppède (Ediciones francesas de Brentano’s, Nueva York, 1945), una novela autobiográfica que narra los sucesos de un grupo de artistas en el poblado de Oppède durante la ocupación nazi.

“La vivencia en Oppède nadie la toma en cuenta, ninguna de las biografías toma en cuenta la importancia de Oppède, la vivencia de Consuelo fue muy importante”, señaló Abigaíl Suncín.

Comentó que muchas de las vivencias que tuvo Consuelo junto al grupo de artistas en 1940 en el poblado al sur de Francia se las narró a su marido dos años más tarde cuando se juntaron en los Estados Unidos, y este las incluyó en su obra El Principito.

“Muchas de las cosas que  Antoine habla en el Principito están en Oppède”, concluyó Suncín.

En 1998 la estatal Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI) publicó una edición de Memorias de Oppède, en un tiraje de 1.000 ejemplares. La traducción desde el francés estuvo a cargo de Ricardo Lindo y un prólogo de la crítica literaria Fabienne Bradu.

“Consuelo Sunsín (sic) quiso dejar algunas huellas que perdurasen en este planeta. Quiso ser pintora y escultora, pero las pocas muestras que se han conservado atestiguan un talento torpe y fácilmente borrable de la memoria artística. En cambio su única novela. Oppède, ofrece un reflejo más consistente de lo que pudo haber sido su peculiar arte de la fabulación”, escribió Bradu.

Escribe más adelante en el prefacio Fabienne Bradu que siendo destacado en Argelia, Antoine de Saint-Exupéry le envió un telegrama a Consuelo, luego de haber leído un borrador de su novela Oppède:

“Entusiastas felicitaciones por su libro. Escribiré para usted el más bello prefacio del mundo”. La muerte del escritor años más tarde imposibilitó que prologara el libro.

Escucha la canción Consuelo, de Alain Souchon y Laurent Voulzy.

6 Responses

  1. Silvia Elena Regalado dice:

    Excelente, los felicito por este artículo que hace justicia a una salvadoreña osada, vibrante y talentosa. Hay una Biblioteca en Armenia que lleva su nombre. También, hace unos 11 años, el poeta Rubén Izaguirre, hondureño, le escribió y dedicó un poemario. Si no recuerdo mal, se titula, Cartas a Consuelo…

  2. Abigaíl Suncín dice:

    Muy buen artículo, felicidades!!! La condesa de Saint-Exupéry fue una mujer adelantada a su época que venció los obstáculos que limitaban a la mujer y alcanzó otros horizontes que estaban acorde a sus ideales. A la edad de 17 años le escribe una carta al Presidente de la República pidiéndole la becara con un post-grado en inglés en San Francisco de California. El Presidente quedó asombrado de su iniciativa y decide investigar los logros colegiales de la muchachita. Al comprobar que era una excelente estudiante decide otorgarle la beca. Y así fue como Consuelo partió de El Salvador hacia su destino. Sus hermanas quedaban asombradas de su osadía y le decían: “Pero Consuelo, como te atreves a ir sola a vivir una vida desconocida, que valor tienes” Y ella les contestaba: “Valor el de ustedes quedarse en estos pueblos mal alumbrados”. Desde allí se empieza a ver la fuerza de voluntad a toda prueba que tenía. Ojalá puedan conocer su historia. Saludos!!!

  3. Jennifer Sermeño dice:

    Yo estudié su novela en mi tesis y creo que tenemos que recordarla como la artista que fue y no por ser “la esposa de” o “la amante de” http://biblioteca.uesocc.edu.sv/cgi-bin/koha/opac-detail.pl?biblionumber=20377&query_desc=kw%2Cwrdl%3A%20Jennifer%20Serme%C3%B1o

  4. Manlio Argueta dice:

    Con el nombre de Consuelo Suncín, y Antaonine Saitn Expery, no solo se denominó al Liceo Fracés de El Salvador, también el Liceo de Costa Rica. No sé es así en otros países. En todo caso es un reconocimiento oficial de consuelo como pareja del autor de El principito.

  5. Manlio Argueta dice:

    Perdón corrijo: Antoine Saint Exupery.

  6. mario dice:

    Los salvacuacos como no tenemos personajes importantes de quienes vanagloriarnos, con cualquiera que tome “fama” nos consuela, dale que dale con la Suncín solo porque se acostó con Exupery.

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